Publicado por Philippe Boukobza el 22 abr 2012 >> Ver artículo original

En 2010 circularon por Internet cerca de 107 billones de e-mails. De acuerdo con un estudio de la firma Forrester Research, 30% del correo laboral es “spam ocupacional” es decir envío indiscriminado de copias a destinatarios que no las requieren. En la gran mayoría de las empresas, los empleados gastan demasiado tiempo en leer y contestar correos. Todo esto contribuya a la burocracia, al estress y a una baja productividad. Se habla cada vez más de infoxicación.
En el mapa mental que veamos arriba, representamos dos vías para luchar contra este exceso: de un lado racionalizar el uso del correo electrónico a través de mejores prácticas, del otro lado apoyarse sobre diversas herramientas, sobre todo de tipo 2.0
En 2010 circularon por Internet cerca de 107 billones de e-mails. De acuerdo con un estudio de la firma Forrester Research, 30% del correo laboral es “spam ocupacional” es decir envío indiscriminado de copias a destinatarios que no las requieren. En la gran mayoría de las empresas, los empleados gastan demasiado tiempo en leer y contestar correos. Todo esto contribuya a la burocracia, al estress y a una baja productividad. Se habla cada vez más de infoxicación.
En el mapa mental que veamos arriba, representamos dos vías para luchar contra este exceso: de un lado racionalizar el uso del correo electrónico a través de mejores prácticas, del otro lado apoyarse sobre diversas herramientas, sobre todo de tipo 2.0