Publicado por Omar Carreño el 26 abr 2012 >> Ver artículo original
Hace algunos días recibí una pregunta bien directa vía Twitter: ¿Tenemos remedio los desordenados?
Esta pregunta me hizo reflexionar muchísimo, ya que de primera instancia la persona que me la hizo se reconocía a sí misma como una desordenada, lo cual a mi parecer es algo excelente, ya que sabía claramente cuál era su debilidad, su tendón de Aquiles, su área de oportunidad.
Después, el hecho de cuestionarse si existe algún remedio, me hizo pensar: “¡Vaya, es que para necesitar un remedio, es porque esto es un mal!”
A continuación hice un Análisis Realista de esta situación y llegue a la siguiente conclusión: