jueves, 9 de febrero de 2012

9 hábitos para mejorar tu productividad

Artículo obtenido del blog:  
“El hábito puede llegar a ser o el mejor de los sirvientes o el peor de los amos.” Nathaniel Hawthorne (1804-1864) Escritor estadounidense

Comentaba hace 2 días la importancia que tienen cierto tipo de hábitos a la hora de ser productivos, independientemente del método o las herramientas que utilicemos para implementar nuestro sistema de productividad personal. Hábitos para mejorar la productividad hay muchos. Sin embargo, basta con implementar unos pocos para empezar a notar una mejoría significativa.
En este artículo he recopilado nueve de los hábitos que a mi me han funcionado mejor y que han demostrado ayudar a muchas otras personas a potenciar su productividad. Como se suele decir, no están todos los que son, pero sí son todos los que están.

Cómo fijar objetivos de forma inteligente

Artículo obtenido del blog:  
Publicado por   el 16 oct 2009     >> 


Hay un diferencia fundamental entre una persona exitosa, que siempre consigue lo que quiere, y la persona promedio que espera cada 1 de enero para formular los mismos objetivos, año tras año. La persona exitosa se fija objetivos de forma inteligente, mientras que la persona promedio simplemente formula deseos, no verdaderos objetivos.
Decir “voy a perder peso” no es fijar un objetivo, como tampoco lo es decir “voy a crear un blog”, “voy a ser rico” o “voy a pasar más tiempo con mi pareja”. En realidad, todos ellos son deseos más o menos vagos, buenas intenciones, pero no tienen las características de un objetivo bien formulado que se pueda alcanzar.

Entonces, ¿cómo se formula un objetivo de forma inteligente? Veamos.

El método Seinfeld para adquirir hábitos


Artículo obtenido del blog:  


También llamado “método de la cadena”, este método se le atribuye al comediante norteamericano Jerry Seinfeld. Cuenta Brad Isaac de Persistence Unlimited que una noche se encontraba en el club donde trabajaba Seinfeld y, antes de que subiera a escena, le preguntó si tenía algún consejo para jóvenes comediantes. El consejo que le dió fue mucho más que eso, hasta el punto que cambió su vida (y las de otras muchas personas) a partir de ese momento.
Como dice Berto Pena de ThinkWasabi, el método Seinfeld “es tan sencillo que suena ridículo, pero es tan eficaz que contarlo es imprescindible“.

Seinfeld le dijo a Isaac: “para ser un mejor comediante tienes que contar mejores chistes, y para contar mejores chistes tienes que escribir todos los días“. Pero, ¿cómo adquirir el hábito de escribir (o lo que sea que quieras hacer) todos los días? A continuación os explico el método que Seinfeld le contó a Isaac:

7 claves para reducir tu archivo de papel

Artículo obtenido del blog:  
Vivimos en una época extraordinaria, donde muchas cosas ya pueden tener una existencia digital sin perder valor ni encanto. Fotos, periódicos, libros, música, facturas, documentos de todo tipo… Sin embargo, aún seguimos guardando copias físicas de casi todo. Por supuesto, hay ocasiones en que mantener copias en papel es necesario, pero según mi propia experiencia, la mayor parte de las veces no es así.
Reduciendo el volumen de papel que guardamos podemos ser más productivos, ayudar a conservar el medio ambiente y usar menos espacio en casa y en la oficina. Son motivos más que suficientes para intentarlo, ¿no?

Estas son mis 7 claves para reducir tu archivo de papel:

¿Es un imprevisto o una urgencia?

Artículo obtenido del blog:     
Publicado por    el 28 ene 2012     >> 


Hace no mucho un amigo hablaba conmigo y se quejaba de la cantidad de urgencias e imprevistos que padecía en su trabajo, y lo mucho que afectaban a su Productividad. Yo le dije algo que he aprendido a base de años y tropiezos: la mayoría de las urgencias no son urgencias y los imprevistos son parte normal del trabajo.


Somos malísimos detectando urgencias. Mejor dicho, creemos que cualquier imprevisto es una urgencia. A cualquier tarea, encargo, petición o marrón que llega y no estaba escrito en el plan de día, automáticamente le ponemos el sello de “urgente” sin valorar, realmente, si lo es o no. Usamos la palabra “urgencia” con sonrojante facilidad, presas de un infantil pánico que proviene de un practicar cada vez menos un hábito esencial: pensar.
«Tú no conoces mi trabajo Berto, está lleno de imprevistos», me decía mi amigo. «Enséñame un trabajo que no tenga imprevistos y te doy un millón de euros», le repliqué yo.
En todos los trabajos hay imprevistos. Por eso se llama “trabajo”. Si no hubiera imprevistos se llamaría familia, felicidad o tarta de chocolate. Los imprevistos forman parte del día a día tanto como las tareas, las reuniones o el Email. Pero NO todos los imprevistos son urgencias. De hecho, la inmensa mayoría de las autoimpuestas urgencias que machacan nuestro plan de trabajo (objetivos) son imprevistos con los que podríamos lidiar si tuviéramos claro qué es una cosa y qué es otra.

Cómo crear un planning eficaz (2ª parte)

Artículo obtenido del blog:   
Publicado por  el 28 ene 2012     >> 


experimento-planning
Experimentar es la única manera de adaptar
progresivamente tu organización a tus necesidades
En la primera parte de este artículo explicaba tanto cómo se deben usar los plannings, como los diferentes tipos y las situaciones en las que cada uno es ideal.
Ahora bien, para llegar a hacer lo que describas en tu planning, hay ciertas limitaciones de las que debes ser consciente, lo que me trae de vuelta al experimento que hice para descubrir de dónde venían todas esas fugas de tiempo y por qué mis previsiones iban tan desencaminadas.

Mi experimento

Como sospechaba de un exceso de optimismo en mis plannings, decidí empezar un experimento muy simple. En vez de tirarlos a la basura al día siguiente, decidí dejar un espacio amplio para marcar en rojo al lado la ejecución real del día. Es decir donde en el planning ponía “8:00 Hacer tarea A” yo ponía al lado “8:23″ si me retrasaba 23 minutos.
Las conclusiones me dejaron KO.

domingo, 1 de enero de 2012

La técnica de planificar por bloques de tiempo

Artículo obtenido del blog:   
Publicado por    el 28 ene 2012     >> 


Una de las ideas más sencillas pero efectivas a la hora de organizar tu agenda de trabajo es agrupar tus tareas por bloques de tiempo. Detrás de esta sencilla medida se esconde una de las reglas de Productividad Personal más grandes: «hay un momento para cada tarea y una tarea para cada momento».

A la hora de valorar el trabajo (y sus resultados) tradicionalmente se ha puesto arriba el “más es mejor”. Así que, a la hora de elaborar el plan de trabajo para mañana, siempre nos concentramos en el «qué voy a hacer mañana y cuántas tareas podré hacer». Cuando, además de eso, debería preocuparnos el «cómo las voy a hacer». Esto es, «CUÁNDO la voy a hacer».